No digo yo que doña Cayetana no adopte alguna de las actividades que le son propias al movimiento hippy, pero...
Como el avión llevaba varias horas de retraso, cuando llegamos a casa era muy de noche. Pero Juan no tenía ni pizca de sueño.
Déjenme que les diga que en un verano de hace unos cuantos veranos, me quedé atrapado unos últimos días de agosto en París en plena rentrée.
Con Mr. Nobody Jaco Van Dormael sorprende con una obra desmesurada, visualmente apabullante, pero de resultados desiguales.